Wii! se acabó!! al fin!! pero todo fue genial!!
Fue una nueva experiencia, en donde se me abrieron nuevos caminos; aparte que desarrollé un poco más de mi personalidad (bailé!! sí bailé!!) y con alguien con el que apenas había entablado una conversación (o bueno, hable poco con él). En fin, en general estuvo muy bueno, la pasé excelente, de una manera que jamás llegué a imaginar. La horas se me pasaron volando (y conste, no tomé nada ¬¬, solo unos sorbitos pero catándolos) No sé por qué pero en el momento en que empecé a bailar me imaginé a mí misma en mi fiesta de graduación con mi curso y todo eso(si es que no quedo repitiendo). Fue raro. Pero después eché a volar ese pensamiento; todavía faltan dos años, bastante para mí.
Y otra cosa ayer, bailé folklore, e hice el ridiculo más grande en mi corta vida... ya ni siquiera me gusta nombrarlo. Además que muchos se enojaron conmigo, y a muchos de ellos no les doy ni bola. Total, no me importa lo que digan los demás (creo).
Y ahora por fin a descansar. Esta semana no se hace practicamente nada (me encantaría tener una consola portátil para esos casos. Mi croquera lo reemplaza), se convierte todo en un cine (puras pelis todo el rato), pero ese tiempo se aprovecha, y prefiero ponerme a dibujar.
My instrument of Choice
domingo, 29 de noviembre de 2009
viernes, 13 de noviembre de 2009
La noche de revelaciones. (duh!)
La curiosidad mató al gato. O al menos me mató a mi. Quizá mi antepasado era un gato, si es que crees en esas cosas; soy tan curiosa que soy capaz de hacer cualquier cosa por saber algo. No, no es ser copuchenta, es simple curiosidad. ¡Créanme!
-¿Me vas a decir por qué?- pregunté con ganas de saberlo aún. Stefan me miró con cara de interrogación; había pasado mucho tiempo (así lo sentí, en realidad habían sido horas de clases) desde que le pregunté por primera vez. La clase de física había terminado, y ya era hora de irnos a casa, pero como nos era usual rondábamos el liceo por completo y a oscuras. Por lo menos a ambos nos gustaba la noche y su luna llena.
-No entiendo para qué lo quieres saber... ¿Ganarás algo con esa respuesta?
-Si.
-No lo creo...- dijo misteriosamente, como simpre era que lo hacía.
-Si, si lo haré. ¿Qué acaso no puedo saberlo?
-No. Imposible.- ¡Es un testarudo de miechica! -Es que no lo entiendo, Gaby.
-No lo entiendas, solo quiero saber.
-Es que no le hallo sentido...
-Para mi lo tiene. Ya deja de hacerte el duro y dímelo de una vez.
Stefan suspiró, no sé si de cansancio porque ya lo tenía harto. Al menos me lo iba a decir.
-Bien, bien... primero-
Guardó silencio un rato, uno largo. Yo solo lo miraba con curiosidad y ansias, y dentro de mi cuerpo mi corazón estaba a punto de estallar.
-Es que no hay primero. Todo lo que me gusta eres tú. Me agrada tu forma de ver las cosas, tu positivismo. Me agrada tu caminar, y también oírte reír. Por eso no puedo clasificar lo que me gusta de ti...
Si Stefan hubiese podido, su corazón estaría ahora latiendo a mil, y sus mejillas dejarían ver su rubor encantador, cosa que nunca pasaría. Pero, y al contrario, yo estaba quizá más roja que un tomate. Sentía las mariposas revolotear en mi estómago.
-Pues yo... desde la primera vez en que te vi, cuando sentí la extraña sensación en mí, tus ojos fueron los primeros en cautivarme. No hay palabras para describirlos. Cada vez que veo a ellos, me dejan sin aliento.
Stefan sonrió ligeramente, y con sus dedos levantó mi mentón e hizo que mi mirada se cruzara con la de él. La misma sensación de cuando lo vi por primera vez se aposentó en mi cuerpo, y no pude hacer nada más que perder mi aliento y mirarlo perdidamente. Me dejaba tan débil y vulnerable cada vez que hacía eso, y aún así me agradaba.
-¿Enserio te agradan mis ojos?- dijo con la mirada todavía pegada a la mía. Respiraba relajadamente, todo lo contrario a mi.-Jamás lo pensé...
-Jamás pensé que dirías eso...-dije casi a susurros.
Stefan acercó su rostro más al mío, y dejó que su frente se apoyara sobre la mía. Nuestras narices lograban tocarse.
-Tu me haces sentir tan vulnerable, que todo es posible. -dijo, su tibio y frío aliento pegando contra mi cara. -Nunca pensé en llegar a sentirme así.
-Creo que el tigre no resultó ser más que un lindo gatito...
-Y parece que tú te sientes igual...-dijo, dándome justo en el punto bajo. ¡Siempre sabe como joderme!-Qué tal si hago... esto...-
Acarició mi rostro, y la suavidad y el toque extraño de su piel mandó un escalofrío por mi columna. Su mano puesta sobre mi cadera me acercó más y más a él. Su rostro seguía frente al mío, con sus ojos miel sobre mis ojos café verdosos.
-Pero tú pareces ser un frágil pichón, fácil de cazar.
Sus palabras me mataron de un golpe. ¿Cuántas veces le había dicho que no tocara de esa manera el tema?
-Stefan.
-Lo... lo siento...
Traté de soltarme y de liberarme. Si me iba a tomar de esa manera no me dejaría cazar por él. Pero todos mis esfuerzos fueron imposibles; su fuerza inhumana me lo impedía siempre que lo intentaba.
-Ya dije que lo sentía... por favor no te vayas aún. Me encanta tenerte cerca mío.
-Si es que tratas de decirlo de esa manera. A tí te agrada estar conmigo solo por mi--!
-Entonces estaría siendo masoquista, ¿No crees?. No lo hago por eso, lo hago sólo porque me gusta. Porque me encanta estar contigo.
-A mi también me agrada estar contigo, pero tú sabes qué cosas pueden pasar con alguien que está obsesionado por su presa. Y tú sabes a qué me refiero...
-¿Tú crees que les haría caso? ¿Crees que arriesgaría tu vida por ello? Debes estar soñando... Soy capaz de arriesgar la mía por ti.
Mis ojos se abrieron de repente. De repente podía ser muy bueno, que llegaba a tocar mi corazón. De pronto comencé a arrepentirme; no debí de desconfiar de él. Sabía que él me protegía demasiado.
-Lo siento, Stefan. No volveré a dudar de ti...
Stefan sonrió, mostrándome sus dientes y sus lindos (y fieros) colmillos. Pero sabía que no había problema en ello. Sabía, bien al fondo, que él me amaba, y que no dejaría jamás que alguien llegase a hacerme daño, o incluso a sólo tocarme. Por esa misma razón era que yo también lo amaba. Él era el hombre, o bueno inmortal, perfecto para mi.
***
ta-dah! Estaba muy aburrida, por eso lo escribí. Ojalá no aburra, pero a mi parecer sí lo hace.
bye!
-¿Me vas a decir por qué?- pregunté con ganas de saberlo aún. Stefan me miró con cara de interrogación; había pasado mucho tiempo (así lo sentí, en realidad habían sido horas de clases) desde que le pregunté por primera vez. La clase de física había terminado, y ya era hora de irnos a casa, pero como nos era usual rondábamos el liceo por completo y a oscuras. Por lo menos a ambos nos gustaba la noche y su luna llena.
-No entiendo para qué lo quieres saber... ¿Ganarás algo con esa respuesta?
-Si.
-No lo creo...- dijo misteriosamente, como simpre era que lo hacía.
-Si, si lo haré. ¿Qué acaso no puedo saberlo?
-No. Imposible.- ¡Es un testarudo de miechica! -Es que no lo entiendo, Gaby.
-No lo entiendas, solo quiero saber.
-Es que no le hallo sentido...
-Para mi lo tiene. Ya deja de hacerte el duro y dímelo de una vez.
Stefan suspiró, no sé si de cansancio porque ya lo tenía harto. Al menos me lo iba a decir.
-Bien, bien... primero-
Guardó silencio un rato, uno largo. Yo solo lo miraba con curiosidad y ansias, y dentro de mi cuerpo mi corazón estaba a punto de estallar.
-Es que no hay primero. Todo lo que me gusta eres tú. Me agrada tu forma de ver las cosas, tu positivismo. Me agrada tu caminar, y también oírte reír. Por eso no puedo clasificar lo que me gusta de ti...
Si Stefan hubiese podido, su corazón estaría ahora latiendo a mil, y sus mejillas dejarían ver su rubor encantador, cosa que nunca pasaría. Pero, y al contrario, yo estaba quizá más roja que un tomate. Sentía las mariposas revolotear en mi estómago.
-Pues yo... desde la primera vez en que te vi, cuando sentí la extraña sensación en mí, tus ojos fueron los primeros en cautivarme. No hay palabras para describirlos. Cada vez que veo a ellos, me dejan sin aliento.
Stefan sonrió ligeramente, y con sus dedos levantó mi mentón e hizo que mi mirada se cruzara con la de él. La misma sensación de cuando lo vi por primera vez se aposentó en mi cuerpo, y no pude hacer nada más que perder mi aliento y mirarlo perdidamente. Me dejaba tan débil y vulnerable cada vez que hacía eso, y aún así me agradaba.
-¿Enserio te agradan mis ojos?- dijo con la mirada todavía pegada a la mía. Respiraba relajadamente, todo lo contrario a mi.-Jamás lo pensé...
-Jamás pensé que dirías eso...-dije casi a susurros.
Stefan acercó su rostro más al mío, y dejó que su frente se apoyara sobre la mía. Nuestras narices lograban tocarse.
-Tu me haces sentir tan vulnerable, que todo es posible. -dijo, su tibio y frío aliento pegando contra mi cara. -Nunca pensé en llegar a sentirme así.
-Creo que el tigre no resultó ser más que un lindo gatito...
-Y parece que tú te sientes igual...-dijo, dándome justo en el punto bajo. ¡Siempre sabe como joderme!-Qué tal si hago... esto...-
Acarició mi rostro, y la suavidad y el toque extraño de su piel mandó un escalofrío por mi columna. Su mano puesta sobre mi cadera me acercó más y más a él. Su rostro seguía frente al mío, con sus ojos miel sobre mis ojos café verdosos.
-Pero tú pareces ser un frágil pichón, fácil de cazar.
Sus palabras me mataron de un golpe. ¿Cuántas veces le había dicho que no tocara de esa manera el tema?
-Stefan.
-Lo... lo siento...
Traté de soltarme y de liberarme. Si me iba a tomar de esa manera no me dejaría cazar por él. Pero todos mis esfuerzos fueron imposibles; su fuerza inhumana me lo impedía siempre que lo intentaba.
-Ya dije que lo sentía... por favor no te vayas aún. Me encanta tenerte cerca mío.
-Si es que tratas de decirlo de esa manera. A tí te agrada estar conmigo solo por mi--!
-Entonces estaría siendo masoquista, ¿No crees?. No lo hago por eso, lo hago sólo porque me gusta. Porque me encanta estar contigo.
-A mi también me agrada estar contigo, pero tú sabes qué cosas pueden pasar con alguien que está obsesionado por su presa. Y tú sabes a qué me refiero...
-¿Tú crees que les haría caso? ¿Crees que arriesgaría tu vida por ello? Debes estar soñando... Soy capaz de arriesgar la mía por ti.
Mis ojos se abrieron de repente. De repente podía ser muy bueno, que llegaba a tocar mi corazón. De pronto comencé a arrepentirme; no debí de desconfiar de él. Sabía que él me protegía demasiado.
-Lo siento, Stefan. No volveré a dudar de ti...
Stefan sonrió, mostrándome sus dientes y sus lindos (y fieros) colmillos. Pero sabía que no había problema en ello. Sabía, bien al fondo, que él me amaba, y que no dejaría jamás que alguien llegase a hacerme daño, o incluso a sólo tocarme. Por esa misma razón era que yo también lo amaba. Él era el hombre, o bueno inmortal, perfecto para mi.
***
ta-dah! Estaba muy aburrida, por eso lo escribí. Ojalá no aburra, pero a mi parecer sí lo hace.
bye!
miércoles, 11 de noviembre de 2009
There was something into my mind... I explode...
oh yea, I explode. Like a big bomb. I spoke, I writed, and I leave all behind with a black mark on it. I did it, y'know? I DID it. I learned that I have to keep things forever in my heart and mind, and explode in another form. I'll have to keep in my mind that. Well, that's all, folks!
Love ya all!
Don't worry, Im fine! bye!
(sorry if I said too much about you. I couldn't hold all what I was feeling... so, the repetitive word 'Sorry' is here again. I was passing foolish thoughts in my mind... just that).
Love ya all!
Don't worry, Im fine! bye!
(sorry if I said too much about you. I couldn't hold all what I was feeling... so, the repetitive word 'Sorry' is here again. I was passing foolish thoughts in my mind... just that).
martes, 10 de noviembre de 2009
The Wolf
miércoles, 4 de noviembre de 2009
y más!

Alexander es un demonio destinado a vivir en la agonía de Los Infiernos. Lo que no sabe es que detrás de él se esconde un gran pasado, que le ha hecho darse cuenta de que no merece un lugar ni un trato así. Por su propia desobediencia conoce a Elita, una ángel que abrirá su nuevo paso y esperanza hacia la luz.
Ángela, o Elita, ha llegado a Los Cielos sin ayuda de su ángel de la guarda, obligándola a subir y a guiarse sola por el camino hacia la luz. Sin saber en donde ubicarse ni en donde vivir, un ángel rubio y de ojos celestes hace de su llegada una mejor.
Title:Los brazos protectores de mi dulce demonio.
No sé.... quizá me arrepienta de esto. Pero esto pasó hace mucho tiempo. Es lindo, y sí, tiene significado. Si... adivinen... siento que si lo ve puede enfadarse conmigo. See... péguenme. Me carga pensar eso.Title: The extreme night.
Y siguen más....

Edward Angelis es un humano con alas de ángel. Es mi cuarto personaje originalmente hecho por mi. Es un tipo muy tierno, y muy atento a lo que le pueda pasar a sus más cercanos.
Title:The hearted angel, Edward.
My emotions (some of my emotions)Estña dedicado a lo que pasa dentro de mi cabeza y a cada emoción que domina a veces mi corazón. Emo es mi favorito, mi hermoso, poético, depresivo emo.
Title:Mis YO internos!!
Viejos dibujos....
una pequeña muestra de mis viejos y adorados dibujos, muchos de ellos tienen un significado importante para mi ^^
Disfruten!!
En realidad, no hay especial sign
ificado con este... pero me gusta, así que lo puse XD
Este, bueno... es algo complicado de explicar. O quizá no! Es mi viejo sueño que trata de seguir adelante...
Aquí yo, el niño incógnito(¬¬), ambos tomados de la mano bajo un cerezo(o ciruelo) en flor. Es uno de los mejores dibujos de parejas que he hecho, o que se ven bien juntos. Es raro...
Title: My oh-so-far away dream.
Disfruten!!
En realidad, no hay especial sign
ificado con este... pero me gusta, así que lo puse XDEste, bueno... es algo complicado de explicar. O quizá no! Es mi viejo sueño que trata de seguir adelante...
Aquí yo, el niño incógnito(¬¬), ambos tomados de la mano bajo un cerezo(o ciruelo) en flor. Es uno de los mejores dibujos de parejas que he hecho, o que se ven bien juntos. Es raro...
Title: My oh-so-far away dream.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
