Stefan y yo ahora estábamos juntos. Después de lo ocurrido hace dos semanas, al día siguiente del encuentro con su abuelo, todo marchó de una manera totalmente diferente. De primera, en el liceo todos me respetaban, mientras que yo pensaba que iba a ser el gran centro de atención de copuchas y habladurías. Sin embargo todo fue diferente, todo era mejor que antes.
Nuestra relación era muy diferente de las demás; era como si compartiéramos más que una simple conversación. Existía la máxima confianza, y no existían los celos.
El padre de Stefan tenía un gran cariño hacia mi, al igual que su madre, quienes siempre me invitaban a pasar el rato con ellos y a relajarme. Ambos tomaron a la ligera el tema de que yo y su hijo querido estuviéramos juntos.
Por el otro lado, mi madre se atacó. Al principio fue complicado; llegué a mi casa junto a Stefan, ambos tomados de la mano. Lo arrastré conmigo al living, y llamé a mi mamá para decirle lo que sucedía. Abrió ojos, luego aparecieron lágrimas en estos. Y luego su cara se puso tan roja como un tomate, al punto en que casi llegó a escupirme las palabras en la cara. Se controló debido a la presencia de Stefan, por lo menos. Y después ocurrió lo inesperado: lo aceptó.
Mi familia completa se mantuvo al margen; no lo encontraban ni bueno ni malo. Me agrada el chico, decían, pero eres todavía muy chica y bla bla bla.... Aunque alguien de mi edad no pesca estas situaciones, yo tomé atención y decidí que iba a hacer las cosas de una manera correcta. Le hice jurar a Stefan que seguiría al pie de la letra cada una de las reglas impuestas por mis abuelos. Y este, medio entretenido, aceptó. 'todo sea por estar contigo..' me dijo mirándome a los ojos y, como siempre, caí rendida a sus pies.
Y por último, estaba junto a mi chico ideal. Nadie podía quitarme la felicidad en este momento, ni siquiera las seguidas amenazas del abuelo de Stefan. Estaba junto a mi protector, quien juró protegerme por toda su vida. Sí, lo sé. Tenemos dieciséis años, o al menos yo los tengo, y sé que estoy recién comenzando mi vida. Muchos me dicen que pronto, quizá menos de un año, me aburriré de él y lo dejaré, pero esos son los pensamientos de una mujer a la que le gustan casi todos los hombres de un liceo. Y a pesar de eso, de que el amor adolescente no es verdadero, yo siento que esto que tenemos perdurará hasta la eternidad. Y también siento que es real, que es más que verdadero. Es un amor que nunca había sentido antes. Y él siente lo mismo que yo. Y eso es lo más hermoso.
¿Quién dijo que el amor a primera vista no existía? ¡Yo lo compruebo ahora! Los ojos color miel de Stefan me atraparon, y no me soltaron nunca más. Hasta ahora, ellos siguien al mando de mis emociones escondidas. Y logra todo lo que quiere con tan solo mirar fijamente a los míos. Por supuesto, yo tengo mi arma secreta también; es mi carita de perrito penoso. ¡Siempre logro lo que quiero con ella! Desde un beso, hasta una salida a pasear por la orilla de la playa de Santo Domingo. ¡Incluso he conseguido que me lleve en brazos! No se cansa, ni se queja. ¿De qué se quejaría, en todo caso?
Lo quiero, lo quiero, lo quiero, lo quiero............... ¡Ah! ¡Estoy loca! Hace mucho, mucho tiempo que no me sentía así, al ver que las llaves de mi corazón ya no me pertenecen. Ahora son de Stefan. Al igual que yo, que tengo las suyas. Y nadie podrá cambiar eso, ni siquiera las amenazas, ni su instinto de depredador.
Debido a que nadie conoce nuestro íntimo secreto, nadie pregunta acerca de si acaso molesta besar a alguien con colmillos desarrollados. Y no, no molesta en nada.
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Y? estaba aburrida otra vez, bajándome unos capítulos de una serie. Sé que esto no hace sentido, pero lo subí igual. Enjoy...?