My instrument of Choice

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jueves, 4 de marzo de 2010

La noche en que todo se derrumbó - cap.1

26 de Febrero 2010, 11:45 AM

Tarde. Bastante tarde para una chica como yo, que se suponía que debía estar preparándose para el horario del colegio. Pero nada me iba a hacer dormir en este momento. Estaba con insomnio, como siempre, esperando a que la noche diera su paso por mi casa para así dejar salir al Sol de entre sus cerros. Mañana era un día especial, un día de salida. Y me encantaban los días de salida.

Sobre todo, porque sabía que en esos días de salida podía ver y estar con mis amigos. Y era algo que me encantaba. Iba a ir a la playa junto a Jake, un chico al que quiero demasiado (en serio, DEMASIADO) de caminata para ir a visitar a mis otros amigos: el Nick, un chico de mi curso al que aprendí a conocer de a poco, y a Zoey, mi mejor amiga confidente y consejera. Ambos trabajaban en la playa.

Por lo que el día de mañana estaba ya organizado. Y me dolía la guata de nervios al pensar que saldría con... bueno.... él... y luego a verlos a ellos!!

Dado que no podía conciliar el sueño debido a mis nervios, decidí tomar mi block de croquis para ponerme a dibujar. El Internet ya no lo iba a usar porque era la hora de mi hermano.

26 de Febrero 2010, 02:02 AM

¡Ya eran las dos de la mañana! La hora se me había pasado volando, debido a que cuando dibujo no existe noción del tiempo para mí. Dibujé leseras sin sentido, y luego, el último dibujo que terminé antes de tomar en mi control el notebook, una gran luna menguante casi escondiendose en las oscuras aguas marinas.

Luego fui a buscar el notebook a la pieza de mi hermano, y volví a acostarme. Abrí la historia que no había terminado de leer hace un tiempo atrás, y retomé mi lectura concentradísima.

Los minutos eran segundos para mí nuevamente...

Cerca de las 03:36 horas, y mientras leía, se me cortó la luz. Supe eso cuando vi que mi lámpara se esfumaba y mi notebook dejaba de cargar.

--¿Bah, se cortó la luz?--dije en voz alta, mientras de pronto empezé a sentir que mi cama se movía.

Miré hacia todos lados, y de pronto me dije que era solo un temblor, y que tenía que empezar a mantener la calma y a esperar a que cesara.

Pero entonces... de la pequeña sacudida dio paso otra más fuerte, así aumentando a algo que conocería después como un terremoto.

--Mamá...--empecé a gritar con poca intensidad.

Las normas de seguridad dicen que hay que mantenerse alejado de las ventanas, dado que pueden explotar. Yo soy la excepción...

--¡Mamá!...

Un sonido, algo como una explosión constante, retumbaba en mis oídos. No sabía lo que era, solo sabía que me confundía y me atontaba. Mi pieza se movía por completo. Las cosas caían al suelo sin un descuido. La casa crujía con tal brutalidad, que incluso pensaba que iba a partirse, y que mi pieza con la de mi hermano caerían fuera de aquí. Luego el pánico se apoderó de mi cuerpo. No sentía nada de mí; tan solo podía ver. Me aferré a la ventana del lado de mi cama, y afuera pude ver el desastre.

--¡MAMÁÁÁÁÁ!! ¡¡MAMÁÁÁ!!--esta vez mis gritos eran desgarradores. Pedía ayuda, y gritaba con la mayor fuerza que podía otorgarme a mí misma en una situación así. Respiraba con mucha agitación, algo que me ocurría cada vez que sufría ataques de pánico.

Los postes se movían de una manera atroz; las panderetas de mi casa se balanceaban, y pude notar que una se iba al suelo, aplastándo nuestro huertito. De pronto, un destello muy luminoso y azul azotó mi rostro, y vi verdaderos rayos provenientes desde detrás de la población en donde vivo.

Era una verdadera película de terror. Sentía que me sacudían. Y luego las cosas caer tras de mí, sintiendolas en mis pies, como si algo quisiera que me hundiera en la cama contra mi voluntad.

De repente escuché a mi madre, gritando mi nombre con tal desesperación y sufrimiento que empezé a gritar yo con mucha más fuerza.

--¡¡NIKKI!! ¡¡DÓNDE ESTÁS!!

--¡¡MAMÁÁ!!

Sentí una mano agarrar de mi brazo, tirandome hacia la entrada de mi habitación. Luego un tirón que me hizo bajar las escaleras, mis piernas temblorosas más el suelo que era peor casi me botaron. La escalera se movía de lado a lado, y tenía que afirmarme cada vez que bajaba un escalón.

Luego, en el primer piso, sentí los libros del estante del living bajo mis pies descalzos y desnudos. Caminé como pude hasta la ventana al lado de la puerta principal, y ya allí ni pude darme cuenta de cuando había acabado ya el terremoto.

Mi hermano estaba afuera, a salvo, según él, de todo. Y yo estaba aferrada ahora a la ventana de la parte principal de mi casa.

Miré hacia el exterior, luego de revisar que todo estaba bien. Y afuera pude ver un cielo despejado, hermoso y estrellado, con una luna llena blanca y radiante que alumbraba todo a su paso. Ella me ayudó a tomar algo de cordura, para enfrentar este tremendo desastre natural, del que, en ese momento, no sabía cuál magnitud de destrucción tendría...

...Esperaba a que no fuera mucho...

----O----

Es el primer capítulo de la pequeña historia que haré, referente al terremoto del sábado 27 de febrero. Necesitaba escribir algo acerca de aquello, como un desquite para liberar esos sentimientos que guardaba en esos días.
Ojalá esté bien escrito, utilicé todo mi esfuerzo ^^

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